Cómo tomar la decisión correcta al desarrollar software a la medida en una empresa mediana
- Fernando De La Rosa
- 29 dic 2025
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 1 ene

Tomar la decisión de invertir en desarrollo de software a la medida para una empresa mediana no es una decisión técnica.
Es una decisión de negocio que impacta directamente en costos, operación, control y resultados.
En este tipo de organizaciones, este tipo de decisiones suele estar bajo un escrutinio constante:
¿realmente se necesita?, ¿vale la pena la inversión?, ¿no existe una alternativa más simple?, ¿qué pasa si el proyecto falla?
He trabajado con empresas que tomaron esta decisión en el momento correcto y lograron una ventaja clara en su operación, y también con organizaciones que invirtieron tiempo y recursos en sistemas que nunca terminaron de funcionar como esperaban.
La diferencia casi nunca estuvo en la tecnología, sino en cómo se tomó la decisión y cómo se diseñó la solución desde el inicio.
Este artículo busca ayudarte a evaluar, justificar y ejecutar correctamente una decisión de desarrollo de software a la medida, desde una perspectiva estratégica y orientada al negocio.
El desarrollo de software a la medida como decisión estratégica de negocio
Durante años, el software fue visto como una herramienta de apoyo.
Hoy, en muchas empresas medianas, se ha convertido en un activo estratégico.
Cuando el crecimiento acelera, los procesos se vuelven más complejos y la información se dispersa, el software deja de ser un “soporte” y pasa a ser un habilitador clave del negocio.
Un sistema bien diseñado puede:
Dar visibilidad real de la operación
Reducir errores y reprocesos
Estandarizar decisiones
Escalar sin aumentar proporcionalmente los costos
Pero un sistema mal planteado puede generar el efecto contrario: frenar la operación, elevar costos y crear dependencia.
Por eso, el punto de partida no debería ser “qué sistema vamos a desarrollar”, sino “qué problema de negocio necesitamos resolver”.
Cuándo tiene sentido desarrollar software a la medida en una empresa mediana
No todas las empresas necesitan software a la medida, y tener claridad en esto forma parte de una buena decisión.
Desde mi experiencia, este tipo de desarrollo tiene sentido cuando se presentan varios de estos escenarios:
La operación depende de procesos críticos que no encajan bien en software genérico
Existen múltiples sistemas que no se comunican entre sí
Los reportes clave se construyen manualmente
El crecimiento está limitado por la falta de control o visibilidad
El software actual se ha convertido en un obstáculo para operar
En estos casos, desarrollar sistemas a la medida permite alinear el software con la forma real en la que opera la empresa, y no obligar a la empresa a adaptarse al software.
Si varios de estos puntos ya están presentes en tu empresa, probablemente el tema no es si desarrollar software, sino cómo tomar correctamente esa decisión.
Cuándo no conviene desarrollar software a la medida
Así como hay momentos correctos, también hay situaciones en las que desarrollar software no es la mejor decisión, al menos no todavía:
Procesos aún no definidos o inmaduros
Falta de claridad sobre los objetivos del sistema
Expectativa de resultados inmediatos sin cambios operativos
Problemas que son organizacionales, no tecnológicos
Desarrollar software sobre procesos poco claros suele amplificar los problemas existentes.
Aquí, el mayor riesgo no es técnico, es estratégico y financiero.
El diseño del software: donde realmente empiezan (o se evitan) los fracasos
En la mayoría de los proyectos de software fallidos que he visto, el problema no estuvo en el desarrollo, sino en el diseño de la solución.
Y cuando hablo de diseño, no me refiero a pantallas ni a diagramas técnicos. Me refiero a cómo se pensó el sistema antes de empezar a construirlo.
Un proyecto de software puede fracasar por diseño cuando:
Se diseña desde una lógica técnica y no desde el core del negocio
El negocio no se involucra activamente en la definición de la solución
Se priorizan funcionalidades sin evaluar su valor real
Se replica el proceso actual sin cuestionar si es el correcto
No se define con claridad qué problema se busca resolver
En estos escenarios, el desarrollo solo ejecuta decisiones que ya estaban equivocadas desde el inicio.
Diseñar sin involucrarse: un error más común de lo que parece
En muchas empresas medianas, el diseño se delega completamente al proveedor bajo la idea de que “ellos saben cómo hacerlo”.
Desde la perspectiva del negocio, esto implica ceder:
Control
Contexto
Criterio
El resultado suele ser un sistema que funciona técnicamente, pero que no aporta valor real a la operación, porque fue diseñado a partir de supuestos y no de la realidad del negocio.
Diseño técnico vs diseño orientado al negocio
Un diseño enfocado solo en lo técnico busca:
Cumplir requerimientos tal como fueron escritos
Automatizar todo lo posible
Construir soluciones complejas
Un diseño orientado al negocio busca:
Resolver el problema principal
Simplificar la operación
Generar impacto medible
Cuando el diseño no está alineado con el negocio, incluso un buen desarrollo no puede compensar esa desconexión.
El diseño como decisión estratégica, no como fase técnica
El diseño de un sistema debería tratarse como una decisión estratégica, no como un trámite previo al desarrollo.
Un buen diseño responde preguntas como:
¿Qué proceso realmente importa?
¿Dónde se genera valor?
¿Qué información es crítica para decidir?
¿Qué no debería hacer el sistema?
Cuando estas preguntas se responden correctamente, el desarrollo deja de ser una apuesta y se convierte en una ejecución controlada.
Muchas empresas llegan a este punto después de haber tenido una mala experiencia con un sistema que nunca terminó de funcionar. En la mayoría de los casos, el problema estuvo en cómo se diseñó la solución, no en el desarrollo en sí.
Qué debería evaluar un director antes de autorizar un proyecto de software
Antes de aprobar un proyecto de desarrollo de software a la medida, recomiendo evaluar al menos estos puntos:
Objetivo de negocio claro
Impacto medible en la operación
Alcance bien definido (incluyendo qué no se hará)
Modelo de control y validación del proyecto
Visión de evolución a mediano plazo
Responder estas preguntas transforma una iniciativa técnica en una decisión ejecutiva bien fundamentada.
Responder estas preguntas con claridad suele ser más difícil de lo que parece cuando se hace desde dentro de la operación.
Software a la medida vs software genérico: una visión desde el negocio
La comparación no debería centrarse solo en el costo inicial, sino en:
Flexibilidad frente a dependencia
Capacidad de adaptación al crecimiento
Costo total de propiedad
Impacto real en la operación
En proyectos de software en empresas medianas, adaptar el negocio al software suele ser más costoso que adaptar el software al negocio.
Cómo debe ejecutarse correctamente un desarrollo de software a la medida
Una vez tomada la decisión, la ejecución es clave:
Diagnóstico operativo y funcional
Diseño basado en procesos reales
Desarrollo iterativo con validaciones constantes
Pruebas enfocadas en el uso real
Implementación gradual
Acompañamiento posterior
Este enfoque reduce riesgos y asegura que el sistema funcione en la operación diaria, no solo en papel.
Reflexión final
Desarrollar software a la medida puede ser una de las decisiones más valiosas para una empresa mediana… o una de las más costosas si se toma sin el enfoque adecuado.
Desde mi experiencia, la clave no está en desarrollar más rápido, sino en decidir y diseñar mejor.
Si tu empresa ya tuvo una mala experiencia con un proyecto de software o estás evaluando desarrollar uno nuevo, una conversación previa puede ayudarte a reducir riesgos y tomar una decisión mejor informada.




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